Buscar este blog

domingo, 16 de septiembre de 2012

CÓMO ESTUDIAR HISTORIA II

EN CASA
   Es imprescindible estudiar los contenidos que se explican en clase y llevarlos al día cada semana. Si no vas a estudiar, al menos, un par de días a la semana, mejor olvídate de la asignatura.
   ¿Cuánto tiempo hay que estudiar semanalmente? Lo ideal es, como mínimo, dedicar una hora de estudio por cada hora de clase, aunque a veces puede que sea necesario algo más. Si lo piensas, estudiar tres horas a la semana no es tan complicado ni requiere un esfuerzo sobrehumano; lo que sí es un esfuerzo enorme e inútil es estudiar 5, 6 u 8 horas (o incluso más) la noche antes de un examen. Finalmente, marcarse unas horas determinadas de la semana para estudiar y cumplirlas siempre como si fuesen parte del horario de clase obligatorio facilita mucho la tarea.
   ¿Dónde estudiar? Una silla cómoda y una mesa, luz suficiente y SILENCIO ABSOLUTO. Es aburrido, cuesta empezar, pero al final es como mejor se rinde. A veces motiva más ir a una biblioteca o estudiar con amigos, pero solo si de verdad estudias y no os dedicáis a pasar el tiempo hablando. Nada de levantarse a cada minuto para buscar cosas: procura tener todo lo que necesites a tu alcance para no tener que levantarte. Si te resulta pesado estar mucho tiempo concentrado, planea de antemano pequeñas paradas de cinco minutos cada media hora-cuarenta y cinco minutos de estudio efectivo. No utilices el tiempo de estudio para pensar en otra cosa: trata de concentrarte, poner la mente en blanco y pensar solo en Historia. Si no puedes, mejor date una vuelta, relájate un rato, y vuelve a intentarlo más tarde.
   ¿Cómo estudiar? “Cada maestrillo tiene su librillo”, pero yo os recomiendo tres cosas fundamentales: 
- Leer muy atentamente los contenidos explicados durante la semana, comprendiendo lo que se lee con ayuda de las notas tomadas en clase. Si algo no se entiende, tomar nota para preguntar al profesor en la siguiente clase (30-45 min., según la pregunta).
- Hacer una segunda lectura más rápida, subrayando las palabras o frases más importantes (5-10 min.), tales como personajes, fechas, conceptos, fases, definiciones, causas, consecuencias, etc.
- Trasladar lo subrayado a un esquema y, una vez terminado, comprobar que el esquema nos recuerda todos los contenidos repasando la pregunta con el esquema delante (20-30 min.). Este esquema también nos servirá para repasar más rápidamente cuando lo necesitemos.
    Todo proceso histórico tiene causas, desarrollo y consecuencias. Debes organizar las preguntas de teoría siguiendo este guión siempre. Las causas suelen ser múltiples e incluyen aspectos políticos, sociales, económicos, religiosos e, incluso, físicos; el desarrollo normalmente incluye un comienzo del proceso histórico – relacionado con las causas-, una serie de hechos sucesivos e interconectados, y un final o conclusión del proceso; por último, siempre habrán una serie de consecuencias, tan variadas como las causas, que se relacionan con los hechos históricos que vendrán después – normalmente de otra pregunta u otro tema -.
   Es fundamental que dentro de este esquema tengamos siempre presente las referencias geográficas y temporales, para localizar el proceso histórico. Para recordar esto se suelen emplear una serie de preguntas que sirven de esquema: ¿DÓNDE Y CUÁNDO PASO? ¿POR QUÉ PASÓ? ¿CÓMO COMENZÓ? ¿QUÉ OCURRIÓ DESPUÉS? ¿CÓMO TERMINÓ? ¿QUÉ CONSECUENCIAS TUVO? 
   Ir estudiando lo que se ve en clase, pero repasando lo que ya se ha estudiado con anterioridad tratando de relacionarlo y buscando conexiones; esa es otra gran utilidad de los esquemas aunque, recuerda: LOS ESQUEMAS SON PARA ESTUDIAR, PERO EN LOS EXÁMENES HAY QUE REDACTAR, NO HACER ESQUEMAS.
   Se ordenado y guarda todo en orden.
   No pierdas tiempo en reescribir una y otra vez cosas que ya tienes por escrito.
   Estudia pensando en el examen.
   Nada de estudiar de memoria: de memoria solo se estudian los nombres propios, las fases y las fechas. El resto debe comprenderse, asimilarse, relacionarse con los demás contenidos del tema e, incluso, de otros temas. Los hechos no deben estudiarse aislados, sino relacionados entre sí, tal y como sucedieron.
   Busca reglas mnemotécnicas para recordar aquello que te cueste más.