EN CASA
Es
imprescindible estudiar los contenidos que se explican en clase y
llevarlos al día cada semana. Si no vas a estudiar, al menos,
un par de días a la semana, mejor olvídate de la asignatura.
¿Cuánto
tiempo hay que estudiar semanalmente?
Lo ideal es, como mínimo, dedicar una hora de estudio por cada hora
de clase, aunque a veces puede que sea necesario algo más. Si lo
piensas, estudiar tres horas a la semana no es tan complicado ni
requiere un esfuerzo sobrehumano; lo que sí es un esfuerzo enorme e
inútil es estudiar 5, 6 u 8 horas (o incluso más) la noche antes
de un examen. Finalmente, marcarse unas horas determinadas de la
semana para estudiar y cumplirlas siempre como si fuesen parte del
horario de clase obligatorio facilita mucho la tarea.
¿Dónde
estudiar? Una silla cómoda
y una mesa, luz suficiente y SILENCIO ABSOLUTO. Es aburrido, cuesta
empezar, pero al final es como mejor se rinde. A veces motiva más
ir a una biblioteca o estudiar con amigos, pero solo si de verdad
estudias y no os dedicáis a pasar el tiempo hablando. Nada de
levantarse a cada minuto para buscar cosas: procura tener todo lo
que necesites a tu alcance para no tener que levantarte. Si te
resulta pesado estar mucho tiempo concentrado, planea de antemano
pequeñas paradas de cinco minutos cada media hora-cuarenta y cinco
minutos de estudio efectivo. No utilices el tiempo de estudio para
pensar en otra cosa: trata de concentrarte, poner la mente en blanco
y pensar solo en Historia. Si no puedes, mejor date una vuelta,
relájate un rato, y vuelve a intentarlo más tarde.
¿Cómo
estudiar? “Cada maestrillo
tiene su librillo”, pero yo os recomiendo tres cosas
fundamentales:
- Leer muy atentamente los contenidos explicados durante la semana,
comprendiendo lo que se lee con ayuda de las notas tomadas en
clase. Si algo no se entiende, tomar nota para preguntar al
profesor en la siguiente clase (30-45 min., según la pregunta).
- Hacer una segunda lectura más rápida, subrayando las palabras o
frases más importantes (5-10 min.), tales como personajes, fechas,
conceptos, fases, definiciones, causas, consecuencias, etc.
- Trasladar
lo subrayado a un esquema y, una vez terminado, comprobar que el
esquema nos recuerda todos los contenidos repasando la pregunta con
el esquema delante (20-30 min.). Este esquema también nos servirá
para repasar más rápidamente cuando lo necesitemos.
Todo
proceso histórico tiene causas, desarrollo y consecuencias.
Debes organizar las preguntas de teoría siguiendo este guión
siempre. Las causas suelen ser múltiples e incluyen aspectos
políticos, sociales, económicos, religiosos e, incluso, físicos;
el desarrollo normalmente incluye un comienzo del proceso histórico
– relacionado con las causas-, una serie de hechos sucesivos e
interconectados, y un final o conclusión del proceso; por último,
siempre habrán una serie de consecuencias, tan variadas como las
causas, que se relacionan con los hechos históricos que vendrán
después – normalmente de otra pregunta u otro tema -.
Es
fundamental que dentro de este esquema tengamos siempre presente las
referencias geográficas y temporales, para localizar el proceso
histórico. Para recordar esto se suelen emplear una serie de
preguntas que sirven de esquema: ¿DÓNDE Y CUÁNDO PASO? ¿POR QUÉ
PASÓ? ¿CÓMO COMENZÓ? ¿QUÉ OCURRIÓ DESPUÉS? ¿CÓMO TERMINÓ?
¿QUÉ CONSECUENCIAS TUVO?
Ir estudiando lo que se ve en clase, pero repasando lo que ya se ha
estudiado con anterioridad tratando de relacionarlo y buscando
conexiones; esa es otra gran utilidad de los esquemas aunque,
recuerda: LOS ESQUEMAS SON PARA ESTUDIAR, PERO EN LOS EXÁMENES HAY
QUE REDACTAR, NO HACER ESQUEMAS.
Se
ordenado y guarda todo en orden.
No
pierdas tiempo en reescribir una y otra vez cosas que ya tienes por
escrito.
Estudia
pensando en el examen.
Nada
de estudiar de memoria: de
memoria solo se estudian los nombres propios, las fases y las
fechas. El resto debe comprenderse, asimilarse, relacionarse con los
demás contenidos del tema e, incluso, de otros temas. Los hechos no
deben estudiarse aislados, sino relacionados entre sí, tal y como
sucedieron.
Busca
reglas mnemotécnicas para recordar aquello que te cueste más.